Querida, querido,
Como rector de la Universidad de Girona te doy la bienvenida a nuestra comunidad.Fíjate en que no hablo de institución, ni mucho menos, de administración, aunque es evidente que somos una entidad pública, referente social y cultural de primer orden.
Te hablo de comunidad, porque tienes que saber que justamente entras en este espacio que está conformado para una historia compartida, por un sentimiento de pertenencia, para unas personas que agrupan buena parte del talento de nuestras comarcas.Hace más de treinta años que somos Universidad y venimos de una trayectoria todavía más reculada de iniciativas y esfuerzos que se remontan al siglo XV y que a lo largo del siglo XX consiguió que Girona recuperara estudios universitarios.
Tener presente esta tradición es clave para entender qué somos y qué queremos ser.Somos, pues, una comunidad universitaria que se rige por un objetivo común y por un talante especial.El objetivo es hacer que la docencia, la investigación, la presencia en el territorio, el compromiso social, la proyección internacional, acaben construyendo una sociedad mejor, más equitativa y más justa.El talante se cifra en el hecho de que lo alcanzamos con vocación de servicio público por el bien común.
Las universidades, todas, persiguen unas metas similares.Hacer adelantar el saber, poder transmitirlo a las nuevas generaciones, erigirse en un referente en defensa de la democracia y de la tolerancia, convertirse en un activo de progreso y también un dinamizador social.
Todas se parecen, pero cada una se debe a su entorno, a sus orígenes, a sus especificidades.En nuestro caso, el de la UdG, podemos hablar de vínculo con las personas y los proyectos que hacen avanzar en valores el conjunto de la sociedad gerundense. Podemos hablar de la historia, de todas y todos los que hicieron posible esta realidad: desde los primeros impulsores del proyecto universitario al último individuo que se incorpora, como en tu caso, a la docencia o a la investigación.Todas y todos formamos parte de una idea colectiva, de aquella comunidad que decíamos.
Ahora, con tu incorporación, te pido responsabilidad y orgullo.Responsabilidad en las tareas y en la construcción, día a día, de la Universidad como baluarte de la ciencia, con la conciencia que nos referimos en una casa, la nuestra, que es y tiene que seguir siendo faro ético y espacio de reflexión.Y orgullo para formar parte de un colectivo con tradición y con voluntad de ser actor decisivo en el dibujo del futuro.
Cordialmente.
Quim Salvi
Rector