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Identificación

Cátedra Víctor Català de estudios sobre el Modernismo

Biografía

1869-1966

Caterina Albert i Paradís, conocida con el seudónimo de Víctor Català, nace en l'Escala (Alt Empordà) el 11 de septiembre de 1869 y muero el 27 de enero de 1966. Muy pronto empieza a pintar y escribir, animada por su padre. Según afirma ella misma, escribió "parricidio" —narración incluida en los Dramas rurales— a la edad de catorce años. Se da a conocer con el monólogo teatral La infanticida que es distinguido a los Juegos Florales de Olot en 1898, pero el escándalo que se produjo a raíz de saberse que era autor una "señorita de l'Escala", la determinó a esconder su identidad bajo un seudónimo masculino y a censurar la obra, que no fue representada hasta el año 1967. A pesar de descubrir su identidad, Caterina Albert siempre intenta que se diferencie su vida personal de la literaria, con el nombre de Víctor Català.

Coincidiendo con el Modernismo, en 1902 irrumpe en la narrativa catalana con Dramas rurales, una recopilación de relatos, con dibujos hechos por la misma autora. Su publicación inicia la gran época de producción de Víctor Català como narradora, que es recibida con entusiasmo: el éxito y el reconocimiento fueron inmediatos y durante años este título designó el género breve de temática rural y acción violenta. La unidad de la recopilación viene dada por el carácter rural de los dramas, marcados todos por la violencia, la muerte o el enloquecimiento. A Dramas rurales le siguieron Sombrías (1904), Carices vivos (1907) y la novela Soledad (1905), considerada su obra maestra. Después de la publicación de Dramas rurales, mantiene correspondencia con Joan Maragall, autor que le reprocha la visión negativa que ofrece de la existencia, pero la autora se mantiene en su postura; más tarde Maragall se dobla al genio de la escritora. También mantiene una estrecha relación literaria con Narcís Oller y Àngel Guimerà, entre otros.

Desde el principio, la temática recurrente en torno a la mujer y el mundo rural rezuma una visión amarga del individuo y la sociedad, lejos de idealizaciones bucólicas y profundamente arraigada a la tierra, que hay que relacionar con Maupassant e Ibsen. Se trata del determinismo naturalista junto con una concepción simbólica que remite a un fatalismo cósmico que engloba y domina el sentido de la vida humana.

La novela Soledad aparece como folletón de la revista Juventud entre los años 1904 y 1905. En 1909 se publica la tercera edición, la definitiva, con la cual obtiene el premio Fastenrath, en su primera convocatoria, a los Juegos Florales de Barcelona. Soledad pretende ser un drama rural más extenso, con mayor detenimiento y detalle. El tema es la investigación de la individualidad, y de la posibilidad de alcanzar una existencia separada y libre para la mujer. En toda la obra de Caterina Albert frecuentan las referencias a la situación de la mujer y, particularmente, a su marginación por razones de sexo. En este sentido los temas que inaugura son: la expresión del deseo femenino, la crítica a la institución del matrimonio, las relaciones entre mujeres, la maternidad, la soledad o la vejez. Ten plena conciencia de lo que pretende y este hecho, junto con los prólogos que encabezan las recopilaciones, da idea de una autora sagaz, independiente y plenamente innovadora.

Después de un periodo de silencio, provocado por la marginación de los novecentistas, la Editorial Catalana, dirigida por Josep Carner, le publica La madre Ballena y, posteriormente, Un filme (3.000 metros) (1926) i Contraluces (1930). Después de la guerra civil, llegan las recopilaciones Vida molida (1949) i Jubileo (1950). También publica Mosaico, III (1946), volumen de artículos escritos desde 1903 que describen aspectos autobiográficos. Constituye un testigo importante para acercarnos a los problemas que tuvo que afrontar como escritora.

En 1951 ve publicadas las suyas Obras completas en Editorial Selecta, con prólogo de Manuel de Montoliu. La segunda edición de 1972 incluye un texto importante de Maria Aurèlia Capmany titulado Los silencios de Caterina Albert.