Licenciada en Biología (2007), Máster en Neurociencias Básicas y Aplicadas (2012) y Doctora en Neurociencias (2017) por la Universidad de Valencia (UV). Durante sus estudios de doctorado, realizó investigaciones en los laboratorios del prof. Juan Nácher (Unidad de Neurobiología del Instituto de Biotecnología y Biomedicina, UV), y en el laboratorio de la prof. Alicia Salvador (Laboratorio de Neurociencia Cognitiva Social, UV), donde estudió la influencia del consumo de cannabis y el enriquecimiento ambiental aplicados durante la adolescencia en la modulación de la plasticidad neuronal, en particular de los circuitos inhibitorios. Completó este período con una estancia de investigación en el Laboratorio de Genética del Comportamiento, dirigido por la prof. Carmen Sandi, en el Brain Mind Institute (BMI-EPFL, Suiza), con una beca In Europe Short Stays concedida por la International Brain Research Organization (IBRO).
Tras obtener su doctorado, desarrolló su trabajo como investigadora postdoctoral en el Laboratorio de Neuropsicofarmacología y Psicobiología (CTS510), dirigido por la prof. Esther Berrocoso Domínguez en la Universidad de Cádiz (UCA) y en el laboratorio de Neuropatología y Plasticidad Cerebral (NESTlab) dirigido por la prof. Esther Castillo Gómez en la Universidad Jaume I (UJI); durante este período, realizó una estancia posdoctoral en el laboratorio del prof. Marc Landry en el Centro Broca (Bordeaux Neurocampus, Université de Burdeaux, UBx), financiada por una beca Horizon-Marie Slodowska-Curie actions(H-MSCA).
Su investigación se ha centrado principalmente en comprender cómo diferentes tipos de factores estresantes, aplicados en diferentes etapas del desarrollo, pueden modular la plasticidad cerebral.
En julio de 2025, se incorporó al área de Anatomía y Embriología de la Universidad de Girona (UdG) como profesora lectora, donde también pertenece al grupo de Investigación en Anatomía Clínica, Embriología y Neurociencia (NEOMA).