La Universitat de Girona tiene una clara vocación de internacionalización y de trabajo en red. Es por ello que en el Plan estratégico 2008-13 aparece como uno de los elementos destacados de la visión de la UdG. La internacionalización (apertura de la universidad a la generación y transmisión del conocimiento en un marco global y como principio de enriquecimiento con el intercambio de personas e ideas) también se indica en el ámbito primero (creación y transferencia del conocimiento) del mismo plan estratégico, cuando expresa que “los investigadores de la UdG tienen que trabajar en red con otros investigadores y los grupos de investigación tienen que crear las alianzas necesarias para poder trabajar en la frontera del conocimiento y para generar ideas emergentes que pongan en valor el capital humano”.
Esta vocación de trabajo en red y de crear alianzas está plenamente arraigada en la UdG, ya que muchos de sus investigadores actuales han desarrollado parte de su actividad académica en colaboración con grupos de otras universidades. Esto se refleja en el reconocimiento que la Generalitat de Cataluña otorga a un gran número de grupos de investigación interuniversitarios, en el importante número de tesis codirigidas por doctores de dos universidades, en un número -también importante– de másteres interuniversitarios, incluyendo dos Erasmus Mundus (ver Tabla 8), en los proyectos de investigación coordinados con otras universidades españolas, en los proyectos europeos de movilidad (Marie Curies, IRSES, etc.) que se coordinan o en los que se participa, o en redes como la de referencia en I+D+I de Química Teórica Computacional. Es cierto que la mayoría de estos ejemplos son el resultado de acciones claramente impulsadas desde la base, es decir, desde la voluntad e interés de un investigador o un grupo de investigación. Pero también lo es que, a nivel institucional, existen muestras de esta voluntad de trabajo en red. Por ejemplo, la participación activa en las acciones de la Red Vives d’Universitats del ámbito territorial de la lengua catalana, o la adhesión a Universia, Red de Universidades Iberoamericanas. Y sobretodo, la reciente formalización del acuerdo transfronterizo entre las universidades de Girona, Lleida, Illes Balears, Perpiñán y París VI.
Así mismo, la UdG está muy implicada en la región Euromediterranea y el Eurodistrito. Algunos ejemplos concretos son:
Acuerdos transfronterizos
En el ámbito de las actuaciones preparatorias de campus transfronterizos, la Universitat de Girona (UdG), la Universitat de les Illes Balears (UIB) y la Universitat de Lleida (UdL) lideran una propuesta conjunta que sin duda aporta un valor estratégico de particular relevancia para los proyectos de Campus de Excelencia Internacional de nuestras universidades.
El 22 de Marzo de 2010 se firmó en Girona un convenio marco de colaboración entre estas tres universidades y dos universidades francesas, la Universidad de Perpiñan Via Domitia (UPVD) y la Universidad Pierre y Marie Curie (París VI) por su «Observatorio Oceanográfico de Bañuls de la Marenda». Este acuerdo se firmó con el objetivo de sistematizar, consolidar y fortalecer una cooperación ya existente entre las universidades a través de la creación de un Campus de Excelencia Internacional Transfronterizo Pirineos- Mediterraneo en el ámbito español y un Pôle de Recherche et d’Enseignement Supérieur transfronterizo en el ámbito francés de acuerdo con las legislaciones y convocatorias vigentes en ambos países y los posibles acuerdos entre los respectivos Ministerios.
El hecho de compartir un territorio entre los Pirineos y el Mediterráneo y una misma concepción de la investigación y de la formación de alto nivel, ha favorecido que estas universidades geográficamente próximas mantengan desde hace años colaboraciones y partenariados en los ámbitos de la formación, de la investigación y de la cultura. Esta cooperación se integra tanto en el Espacio Europeo de Educación Superior como en el Espacio Europeo de Investigación y en el Espacio de Cooperación Euro-Mediterráneo y transfronterizo.
Este proyecto se sustenta en las numerosas cooperaciones institucionales y bilaterales que ya existen en el espacio territorial de una y otra parte de la frontera. Los programas INTERREG (en Lenguas, Derecho, Economía, Patrimonio, Salud, Medio Ambiente, Educción…) constituyen uno de los principales instrumentos de esta cooperación interregional, transfronteriza y transnacional que forma parte de los objetivos prioritarios de la política de cohesión de Europa (2007-2013).
Esta perspectiva amplia la escala de las responsabilidades de las cinco universidades y las conduce a intensificar su colaboración en el marco de una política concertada. Un CEI transfronterizo y asociativo permitirá ofrecer a los estudiantes un abanico de itinerarios de formación de excelencia, tanto disciplinares como pluridisciplinares y a los investigadores sumar esfuerzos y compartir el conocimiento para planificar y realizar proyectos de investigación conjuntos y transdisciplinares. Acentuar la especificidad europea, mediterránea y transfronteriza favorecerá la irradiación y la atracción internacional.
La creación del CEI transfronterizo Pirineos-Mediterráneo favorecerá también la constitución de un polo de formación superior y de investigación fuerte y visible, constituido por más de 80.000 estudiantes y 3300 docentes e investigadores. O sea, una red de formación e investigación internacional bien identificable en este espacio transfronterizo y Euro- Mediterráneo.
En este sentido, una vez creado el CEI transfronterizo Pirineos-Mediterráneo por las 5 universidades fundadoras está previsto ampliar el ámbito geográfico y propiciar la participación de instituciones asociadas. Tanto de otras universidades e instituciones de educación superior y de investigación públicas o privadas, como la incorporación de otras instituciones u organismos con objetivos estratégicos en el desarrollo de la educación superior.
En lo que se refiere a los otros centros de la agregación, el Parque Científico y Tecnológico forma parte de las redes de parques catalanes, españoles, así como de la red “Tech Park Alliance”, con polos tecnológicos en Alemania, Bélgica, Dinamarca, Holanda y el Reino Unido. En cuanto al ICRA, si bien su constitución es reciente ya tiene una gran proyección internacional, por una parte gracias a su comité asesor científico, y por otra gracias a la relevancia de los investigadores senior que dirigen las líneas de investigación.
Si la posición actual ya es correcta en cuanto a las alianzas y redes en las que la Universitat de Girona y el conjunto de centros del campus H2G participan, el impulso que puede dar este campus a la participación en más redes y alianzas tiene que ser muy significativo. Lógicamente, empezando por la consolidación de las alianzas internas a los participantes en el campus H2G. Así, habrá que consolidar la participación de los investigadores del ICRA en los programas de máster y, sobre todo, de doctorado, de la Universitat de Girona. En este último aspecto, las líneas de investigación de dichos centros formarán parte de la propuesta de doctorado, y sus investigadores, del pool de posibles directores de tesis doctorales.
Más allá de estas relaciones intracampus, se optará para fortalecer las alianzas nacionales e internacionales que puedan impulsar todo el ámbito del agua y por extensión, a toda la Universitat de Girona.
En primer lugar, a nivel catalán, trabajando para colaborar con otros centros significativos al entorno de la temática que nos ocupa: Cetaqua, el centro tecnológico del agua participado por la Universidad Politécnica de Cataluña; el Instituto del Agua de la Universidad de Barcelona; la Agencia Catalana del Agua, etc. En segundo lugar, a nivel del conjunto de España, habrá que impulsar el trabajo en red con otros institutos del agua (en la Universidad de Alicante, en la Universidad de Granada,…) o, lógicamente, con el Cantabria Campus Internacional que tiene la energía y el agua como uno de sus múltiples focos. En tercer lugar, a nivel internacional se tiene como objetivo llegar a aliarse con centros tan importantes como los que existen en Holanda (KWR, Watercycle Research Institute; Wetsus, Centre of excellence for sustainable water technology), Suecia (Swedish Water House, parte del SIWI, Stockhom International Water Institute) o Suiza (EAWAG aquatic research) para mencionar sólo unos pocos ejemplos.
El objetivo de estas alianzas debería ser, en primer lugar, impulsar estudios de máster de alto nivel y reconocimiento internacional. Así, hay que aspirar, sin ninguna duda, a liderar o participar en al menos un máster internacional (con la etiqueta Erasmus Mundus) en el campo de las ciencias y tecnologías del agua, incluyendo los enfoques sociales a la gestión del agua (derecho, economía,…) El punto de partida podría ser el actual Máster en Ciencia y tecnología del agua que se imparte en la UdG.
Dicho máster daría acceso a un programa de doctorado, también de carácter internacional, que incluiría todas las líneas de investigación que, al entorno del agua, se desarrollan en la Universitat de Girona y los centros de la agregación. El carácter internacional se conseguiría a través de la codirección de tesis, las estancias en el extranjero de los investigadores en formación (estudiantes de doctorado), la participación de investigadores internacionales en los tribunales de tesis, etc., así como, si las alianzas que se establezcan lo permiten, el desarrollo de líneas y programas de investigación conjuntos con los miembros de dichas redes.
Todo ello, en consecuencia, tendría una gran influencia en la mejora de la calidad y el aumento de la cantidad de producción científica, en primer lugar de los implicados en el campus H2G, pero en general de toda la Universitat de Girona y en consecuencia, de todo el país.