Con el fin de definir a grandes rasgos el prácticum de la FEP tenemos que mencionar los siguientes aspectos:
El prácticum, eje vertebrador de los planes de estudios
Una parte muy importante de las personas que se matriculan en la Universidad lo hace con la vista puesta en una profesión. Las aulas pueden propiciar la construcción de un conjunto importante de conocimientos en esta dirección, pero es necesario velar por un nexo sólido y claro entre esta base y el ejercicio de la profesión para la que queremos formar a las personas. Aquí aparece el prácticum como auténtico eje vertebrador de los estudios de cada titulación, encaminados a la preparación para un ejercicio profesional con el máximo grado de competencia posible.
La imbricación de los conocimientos que facilita la actividad académica con los que proporciona el ejercicio profesional debe ser la base de la excelencia que tenemos que buscar en la formación inicial.
El espacio europeo de educación superior. La formación a lo largo de la vida
En la situación actual, de camino hacia un espacio europeo de educación superior, se hace todavía más hincapié en la relación que debe tener la formación inicial con el futuro ejercicio profesional. Ante este planteamiento, es necesario que estudiantes y profesores encarrilemos nuevos procedimientos de enseñanza y de aprendizaje. El prácticum, por sus propias características, es un campo propicio para profundizar en esta nueva dimensión del aprendizaje colaborativo y contextualizado, y al mismo tiempo potenciador de la autonomía de cada estudiante.
La formación a lo largo de la vida es otro de los principios de la convergencia europea universitaria. Una formación profesionalizadora tiene que entrenar a las personas para mantener firme y viva la conexión entre la formación inicial y la formación continua. Una vez más el prácticum aparece como un instrumento de gran potencial para hacer de puente entre ambos conceptos.
Desarrollo ágil y funcional
Para definirlo brevemente, el desarrollo del prácticum de cualquiera de los estudios de la FEP sigue los siguientes grandes pasos:
- La Facultad da a conocer a los estudiantes las plazas que los centros de prácticas ofrecen para el curso siguiente. Esta publicidad se da generalmente entre los meses de abril y mayo.
- Cada estudiante tiene ocasión de seleccionar, entre las plazas disponibles, la que más se adecua o las que más se adecuan a sus intereses y necesidades. En este punto cada estudio tiene desarrollados sus propios mecanismos de adjudicación, que en cualquier caso son estructurados y conocidos por todo el mundo antes de aplicarlos. Se procura que la adjudicación de una plaza a cada estudiante esté hecha antes de acabar el curso académico, a fin de que todo el mundo conozca su lugar de prácticas antes del verano anterior al año en que se hacen las prácticas.
- La coordinación de estudios asigna un tutor académico al prácticum de cada estudiante. En algunos casos esta asignación llega a hacerse antes de acabar el curso y en otros se lleva a cabo durante las primeras semanas de curso de realización del prácticum.
- A partir de este momento y siguiendo la temporalización propia de cada estudio, viene el inicio del prácticum. Desde este momento se constituye un equipo formado por el estudiante, su tutor académico y su tutor profesional, equipo que, en el marco del plan de prácticum correspondiente, es autónomo para tomar las decisiones de realización concreta del prácticum. Entendemos así que en cierto modo el prácticum de cada estudiante es único y puede rentabilizarse tanto como lo impulse el equipo que acabamos de mencionar.
Mejora e innovación
Tomando como punto de partida el plan de mejora del prácticum que desarrolló la Facultad a partir del año 2000 y las evaluaciones que se hicieron de su implementación, así como de los informes que en el curso 2004-2005 se encargaron expresamente, la Comisión de Prácticum ha definido las líneas de mejora en las que será interesante profundizar. Todas ellas tienen que ver con el acercamiento entre el mundo académico y el profesional, desde la particularidad de cada estudio, entendiendo que su cohesión tiene que dar como resultado una buena formación inicial.
Evaluación y calificación
La evaluación y el seguimiento de las estancias en prácticas tienen que ser también un instrumento formativo de primer orden para estar atentos al trabajo para la mejora. En este sentido la Facultad, a través de cada coordinación de estudios y de la coordinación de prácticum, más allá de los procesos evaluativos que cada plan de prácticum establece, está abierta a todos los comentarios y propuestas de mejora que cualquier persona implicada en el prácticum considere pertinentes: estudiantes, tutores académicos y tutores profesionales.